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Teoría
Las válvulas de vacío VII

Séptimo artículo dedicado a las válvulas termoiónicas. Tocaremos en esta ocasión el receptor a reacción, sin lugar a dudas el preferido por los radioaficionados en la época en que vieron la luz las válvulas de vacío. Con una sensibilidad extraordinaria, la única pega de este receptor era su limitada selectividad si lo comparamos con el superheterodino.

Sin embargo, debido a la sencillez de montaje y bajo presupuesto, todo aquel que hacía sus pinitos en la electrónica por aquella época se aventuraba a construir uno de estos equipos.

Podemos asegurar que aquel que acababa de construir un receptor a reacción con exito ya nunca sería capaz de desligarse de la radio durante toda su vida, acumulando tantas ganas e ilusión que esto le impulsaba a acometer montajes más complejos y sofisticados.

Aunque ya pasó el apogeo de estos antiguos componentes electrónicos, el estudio del receptor a reacción con válvulas termoiónicas nos servirá para entender los del mismo tipo que podremos construir a transistores, e incluso en artículos posteriores ahondar en el funcionamiento de un modelo de receptor simple aún más avanzado utilizable para ondas cortas, el receptor a super-reacción. Por estas razones, no puedes dejar de leer este artículo.

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Otros Temas Interesantes
Noticias
Versión 11.4.0.471 de Coil32

Nuevamente publicamos la versión más reciente a fecha de hoy (11.4.0.471) del software de cálculo de inductancias y circuitos resonantes LC "Coil32".

Como ya indicamos en nuestra anterior noticia relativa a este software, la interface está debidamente traducida al castellano por nosotros (aunque su autor la incluye en la descarga original y la atribuye a otra persona). A este respecto hemos de indicar que la traducción para esta versión está sensiblemente mejorada con respecto a las anteriores.

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Radioaficionados
Receptor a reacción para Onda Corta (III)

Comenzamos aquí el tercer y último artículo de la serie dedicada al receptor a reacción para onda corta.

Una vez que en los dos artículos anteriores hemos desarrollado la necesaria información sobre algunos pormenores y características concretas de este receptor, aplicables también a otros receptores, pasamos a continuación a describir su funcionamiento general y a exponer las especificaciones constructivas para finalizar con éxito su montaje.

Ya hemos explicado el sistema utilizado para regenerar la señal captada por la antena por medio de la realimentación positiva.

También hemos hablado sobre la importancia del circuito resonante de sintonía, de su "Q" o factor de calidad y de la necesidad de una toma intermedia en el mismo para atacar la base del transistor amplificador de RF, de manera que dicho circuito resonante no resulte amortiguado.

El cuidado de estos detalles redundará en una mayor sensibilidad y mejor selectividad de este receptor el cual, no nos cabe ninguna duda, dará muchas alegrias a todos aquellos que acometan su construcción.

En el presente artículo veremos su funcionamiento general punto por punto de manera que al final estaremos en condiciones de contestar cualquier pregunta que se nos formule sobre él. ¡Síguenos!.

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Miscelanea
Preamplificador para guitarra eléctrica

¿Te gusta tocar la guitarra eléctrica?. Es posible que hasta seas el afortunado poseedor de una de ellas. Sin embargo, quizás no tengas el equipo de sonido adecuado para oirla con la suficiente potencia y calidad.

Esto último lo decimos porque la mayoría de amplificadores y equipos de audio domésticos del mercado no disponen de una entrada convenientemente adaptada a las características del sonido entregado por este instrumento.

Efectivamente, es habitual encontrar en los amplificadores, e incluso en muchas mesas de mezcla, entradas tipo "AUX", "LINE", "CD", "TUNER" o "PHONO", pero pocos son los que tienen una entrada que indique "GUITAR".

Sabedores de esto, hemos pensado que a muchos de vosotros os interesaría fabricaros un pequeño preamplificador, de funcionamiento seguro y con una elevada calidad, que intercalado entre una entrada auxiliar y el mencionado instrumento os permitirá elevar la señal de este último y aplicarla entonces al equipo del que dispongáis para que el sonido en los altavoces tenga el nivel adecuado.

Os presentamos un circuito que con solo dos transistores BJT, seis resistencias y cinco condensadores os permitirá conseguir este objetivo.

¿Por qué no clicas en "Leer completo..." y compruebas la sencillez del dispositivo?.

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Práctica
El teléfono yogur y su versión electrónica

Es muy probable que cuando éramos niños hayamos jugado alguna que otra vez con el llamado "teléfono yogur", probablemente fabricado por nosotros mismos ya que su construcción no ofrece prácticamente ninguna dificultad.

Con solo un par de recipientes de plástico vacíos, que casi siempre se conseguían una vez que habíamos consumido los yogures (de ahí el nombre por el que se le conoce normalmente), unos metros de hilo suficientemente resistente y poco más, teníamos un juguete con el que pasábamos horas y horas de ocio y diversión.

Mientras uno de nosotros aproximaba el bote de yogur a su oreja el otro lo hacía con el que le correspondía a su boca y comenzaba la "transmisión" del mensaje. Y aunque la distancia entre los dos interlocutores no podía exceder de algunos metros, la transmisión de la "fonía" que se conseguía con este artilugio, aunque débil, era relativamente buena.

La verdad es que aquellos eran otros tiempos. Nos divertíamos con cualquier cosa. Y aunque hoy este juguete quizás le siga llamando la atención a los más pequeños, no hay que olvidar que vivimos en la era de la electrónica y casi todos esperamos algo más. De ese "algo más" hablamos en este artículo. Vamos a presentarte la versión electrónica del teléfono yogur. ¿Quieres ver de que se trata?. ¡Adelante!.

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Teoría
El magnetismo - Imanes

Todos sabemos lo que es un imán (no me refiero a ese señor que dirige la oración en el Islam). Está claro que el ser humano llegó a conocer el magnetismo gracias a los imanes, sin los cuales no sabemos en que estado estarian hoy en dia las cosas. Pero a pesar de que los imanes sean objetos tan conocidos por la mayoría podemos decir que también son grandes desconocidos... ¿que porqué?... pues porque conocemos de sobra los efectos que pueden llegar a producir y sin embargo no sabemos prácticamente nada de la causa por la que ocurren. Es decir, todos sabemos que un imán atrae a otros cuerpos metálicos de hierro y acero pero son pocos los que saben "como rayos lo hace". ¿Cual es la fuente de esa atracción tan llamativa?.

Imagina que eres el padre de Pedrito. Pedrito es un niño muy listo que un buen dia conoce la existencia de los imanes. Como Pedrito tiene muchas inquietudes comienza a investigar y en medio de esas investigaciones te asalta cuando llegas del trabajo y te pregunta... ¡¡Papi, papi...!! ¿Porqué los imanes se pegan al hierro?. Entonces tu vas y le respondes al niño... ¡Porque son magnéticos!. El niño no entiende nada y entonces pregunta otra vez... ¿Y que significa ser magnético?... Te quedas algo confuso con la pregunta pero respondes... ¡¡Pues que tienen magnetita!!. El niño te mira con algo de recelo, y un poco mosca de nuevo te pregunta... ¿Y porqué la magnetita se pega al hierro?. Tu ya casi no sabes que responder y le dices... ¡Por la fuerza magnética que tiene!. El niño, muy serio, se queda ahora mirándote sin parpadear, como si se oliera que no tienes ni idea, y te hace la pregunta definitiva... ¿Y como funciona esa fuerza magnética para hacer que el imán se quede pegado al hierro?... Mejor que leas este artículo antes de seguir contestándole al niño.

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Noticias
Amplificadores de potencia de audio Philips

Extenso manual de 55 páginas en alta calidad con datos, características y esquemas de aplicación suministrados por el autor, de una amplia variedad de circuitos integrados e hibridos fabricados por Philips.

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Las ondas (IV)

En el artículo anterior vimos la relación que existe entre la frecuencia, la velocidad y la longitud de onda de un movimiento ondulatorio determinado. Es cierto que la velocidad de un movimiento ondulatorio la podemos determinar a partir de su longitud de onda y de su frecuencia, pero no es menos cierto que dicha velocidad no depende proporcionalmente de esos parámetros. Lo que intentamos expresar es que, dentro de un determinado tipo de ondas (por ejemplo las que engloban los sonidos audibles), su velocidad no aumenta cuando aumenta su frecuencia o su longitud de onda, sino que permanece mas o menos estable, y esto es fácil de entender porque al aumentar la frecuencia disminuye su longitud de onda y viceversa, y la velocidad -recordemos- es el resultado del producto de ambos factores (V = F · λ).

Sin embargo, sabemos que existen otra clase de ondas muchísimo más rápidas que los sonidos audibles. Se trata de ondas que tienen la facultad de viajar a la velocidad de la luz, unos 300.000 kilómetros por segundo. ¿Cual es la diferencia entre estos tipos de ondas para que la velocidad sea tan dispar entre ellas? ¿Como se hace para lograr el "milagro" de que una onda sonora, que solo viaja a poco mas de 340 metros por segundo, la podamos oir en todo el globo terraqueo prácticamente al mismo tiempo? Las respuestas las tienes a continuación.

Contestemos en primer lugar a la pregunta de ¿que es lo que hay tan distinto entre las ondas sonoras (343,5 metros por segundo) y por ejemplo las ondas luminosas (unos 300.000 Kms. por segundo) para que exista esa abismal diferencia en su velocidad? Pués sencillamente que las primeras son "ondas mecánicas" y las segundas "ondas electromagnéticas".

Podemos llegar a entender esto a la perfección si pensamos que una onda mecánica, por ejemplo el sonido, se basa en la vibración de partículas, corpúsculos físicos o moléculas y que por lo tanto están sometidos a rozamientos entre ellos. Ese rozamiento, como ocurre en cualquier proceso mecánico, es el responsable en gran manera de que se pierda la energía inicial de la onda, lo que en el caso del sonido significa que desaparezca rápidamente el movimiento ondulatorio provocado en un principio. Por esta razón las ondas sonoras, aunque se produzcan en las mejores condiciones posibles, tienen un alcance bastante limitado.

Las ondas mecánicas se transmiten, como ya hemos estudiado, por la vibración de las moléculas del medio en que se propagan. La existencia de ese medio (aire, agua, gas, etc...) es esencial para que la onda mecánica se propague, y sin él la onda jamás se propagará. Por este motivo los sonidos no se transmiten en el espacio exterior donde no existe nada, solo un vacío inmenso. Ahora podemos comprender que dependiendo del medio de propagación en que se transmitan, la velocidad de estas ondas es distinta. Por ejemplo, la velocidad del sonido en el agua (a una temperatura de 25º centígrados) es de unos 1.493 metros/seg., en el acero de 5.100 metros/seg. y en el aluminio de 6.400 metros/seg., como vemos lejos de los 343,5 metros/seg. de su velocidad en la atmósfera terrestre.

Las ondas electromagnéticas, por el contrario, no son ondas mecánicas. Podríamos decir que se trata de campos eléctricos y campos magnéticos enlazados y perpendiculares entre si (mira la siguiente ilustración). El campo eléctrico produce un campo magnético y a su vez el campo magnético produce de nuevo un campo eléctrico. No necesitan de ningún medio para propagarse como ocurre con las ondas mecánicas, por lo que viajan perfectamente a través del vacío absoluto. Además, al no estar sometidas a roces de ningún tipo, conservan su energía durante largos recorridos de cientos, miles e incluso millones de kilómetros. Así se explica que la luz y el calor del sol, dos tipos de energías ondulatorias electromagnéticas (ondas luminosas y ondas calóricas), lleguen hasta nosotros desde casi 150 millones de kilómetros con intensidades bastante elevadas. Incluso podemos ver como lucen las estrellas que están a años luz de la Tierra.

Por este motivo no debe extrañarnos que puedan llegar hasta nosotros las ondas de radio emitidas por antenas situadas a miles de kilómetros de nuestros receptores y, una vez procesadas, podamos oir la información que se ha plasmado en ellas. Las ondas de radio también son ondas electromagnéticas y por lo tanto tienen las mismas o muy parecidas propiedades que las anteriormente tratadas. Su velocidad también es de 300.000 kilómetros/seg. y su frecuencia puede oscilar entre algunas decenas de miles de hercios y miles de millones de ellos. A este tipo de ondas se les llama señales de alta frecuencia.

Me gustaría que retuvieras este concepto, por favor: generalizando y expresándonos en términos electrónicos, hablamos de ondas de alta frecuencia cuando nos referimos a las ondas electromagnéticas de radio y de ondas de baja frecuencia cuando nos referimos al sonido u ondas sonoras. No obstante, decir que también existe una clasificación dentro de las propias señales o tipos de ondas concretas. Por ejemplo, dentro de las señales de radio distinguimos las de alta frecuencia (HF), las de muy alta frecuencia (VHF), las de frecuencias ultra altas (UHF), etc... y también dentro de las de baja frecuencia distinguimos los infrasonidos (por debajo de los 20 hercios y utilizados por los elefantes), los sonidos audibles por el hombre (entre 20 y unos 20.000 hercios) y los ultrasonidos (por encima de los 20.000 hercios y utilizados por murciélagos y delfines).

Para conseguir transmitir sonidos utilizando las ondas de radio se ideó en principio un sistema mediante el cual la información de la onda sonora "viajara" de alguna manera, implícitamente, en la onda electromagnética de alta frecuencia, llamada PORTADORA, sin que esta última perdiera sus cualidades, algo así como "adjuntando" el sonido a la onda electromagnética o portadora. Pero... ¿Como colocar un sonido, que es como hemos visto una onda de tipo mecánico, en una onda electromagnética? Es como querer esculpir un rostro con gas... ¡¡del todo imposible!!. Por eso, lo que deberemos hacer primero es convertir los sonidos, formados por ondas mecánicas, en ondas o señales electricas para que así tengan la misma naturaleza que la onda electromagnética de radio de alta frecuencia, podamos adjuntarla a ella y pueda viajar con ella hasta donde llegue ésta última. Esto lo podemos conseguir sencillamente con un micrófono.

Llegados aquí ya disponemos de las dos señales necesarias: la llamada portadora de alta frecuencia (o portadora de radiofrecuencia), y la señal de baja frecuencia que hemos recogido del micrófono (el sonido una vez "convertido" en señal eléctrica). Ahora solo nos queda incorporar de alguna manera la señal de baja frecuencia a la portadora de radiofrecuencia. Existen varias maneras de hacerlo, pero la primera vez que se logró se hizo modulando la amplitud de la portadora con la señal de baja frecuencia. Fíjate bién en la portadora sin modular. Se trata de una onda de alta frecuencia y de amplitud constante. Aún no existe en ella ninguna información sonora.

Ahora fíjate en la señal de baja frecuencia que hemos obtenido del micrófono. Observa que se trata de una onda de una frecuencia bastante menor que la anterior. Es una señal eléctrica que oiríamos perfectamente si la aplicáramos a unos altavoces o a unos auriculares. Esa es la señal que debemos incorporar a la portadora de radiofrecuencia modulando su amplitud.

Si ahora, cual escultor y a través de los medios adecuados que ya explicaremos, modificamos la amplitud de la portadora de radiofrecuencia siguiendo los niveles de la señal de baja frecuencia que hemos obtenido del micrófono, obtendremos la señal que representamos a continuación. Se trata de la misma portadora anterior pero modulada en amplitud (AM) con los sonidos que hemos producido delante de nuestro micrófono. Observa que tenemos "repetida" la modulación producida por la señal de baja frecuencia: una en los semiciclos positivos de la portadora y otra en los negativos.

Lo verás mas claro si resaltamos la forma de la onda de baja frecuencia en la parte superior (semiciclos positivos) de la portadora de radiofrecuencia. De hecho, cuando queramos recuperar en el receptor de radio el sonido que de forma primitiva producimos delante del micro, solo aprovecharemos una mitad de la portadora, bien la superior (semiciclos positivos) o la inferior (semiciclos negativos). En el presente ejemplo cogeríamos la parte superior de la portadora para "extraerle" la información que "cabalga" sobre ella y desecharíamos la parte inferior, aunque cualquiera de las dos serviría para nuestro propósito.

Ya solo nos queda eliminar la radiofrecuencia restante y usar la baja frecuencia obtenida de la demodulación de acuerdo a nuestros propósitos. Mas adelante explicaremos el proceso completo de la recepción de señales de radio y por supuesto incluiremos la demodulación con todos sus detalles. Por ahora lo dejamos aquí. Esperamos verte pronto de nuevo en www.radioelectronica.es, tu punto de encuentro.

 
C O M E N T A R I O S   
RE: Las ondas (IV)

#1 Apolonio Arturo Zule » 03-10-2016 01:24

Es muy interesante y enriquece nuestra vida mental el conocimiento que ustedes entregan en forma totalmente desinteresada, se les agradece infinitamente.

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